Este blog pretende ser un recurso didáctico para estudiantes universitarios, pero también un punto de encuentro para todas aquellas personas interesadas por la Historia del Arte. El arte es un testimonio excepcional del proceso de la civilización humana, y puede apreciarse no sólo por sus cualidades estéticas sino por su función como documento histórico. Aquí se analiza una cuidada selección de obras de pintura, escultura y otras formas de expresión artística, siguiendo en ciertos aspectos el método iconográfico, que describe los elementos formales, identifica los temas que representan e interpreta su significado en relación a su contexto histórico y sociocultural.

miércoles, 17 de julio de 2013

LA ESTELA DE LA DEMOCRACIA

Esta losa de mármol fechada en el año 337 a. C. constituye un interesante ejemplo de cómo un monumento puede ejercer también otras funciones sociales que van más allá de sus valores artísticos. Fue excavada en 1952 junto a la Stoa de Átalo y hoy se conserva en el Museo del Ágora de Atenas. Mide 1,5 m de altura y está dividido en dos secciones, siguiendo una composición muy similar a la del Código de Hammurabi. La superior es un recuadro con un bajorrelieve de estilo clásico tardío que representa dos figuras, un hombre barbudo sentado, con el tórax descubierto, y una mujer de pie vestida con túnica o quitón, en actitud de coronar con una guirnalda al anterior; hay restos de color que denotan que este relieve estaba originalmente pintado. La sección inferior está grabada con un texto en griego, inscrito en mayúsculas, que reproduce una ley promulgada por Eucrates en contra de la tiranía.
En una primera impresión podríamos pensar que el bajorrelieve representa la coronación de un rey o de un individuo en particular. Pero la lectura del texto nos lleva a interpretar la escena de manera bien diferente. La ley de Eucrates fue promulgada en un período de decadencia, con el objetivo de evitar revueltas que condujeran a la desaparición de la democracia ateniense por la acción de un golpe de Estado o por la invasión de una potencia extranjera. Esta invasión era más que probable porque el rey Filipo II y su hijo Alejandro Magno habían derrotado a los atenienses y sus aliados los tebanos apenas un año antes, en la batalla de Queronea (338 a. C.), culminando así su expansión imperial por la Grecia central.
El decreto pretendía entonces ser una medida disuasoria contra los traidores y los enemigos de la polis. Permitía el asesinato de aquellas personas sospechosas de promover la desestabilización de la democracia, e incluía una severa advertencia contra los miembros del Areópago (la corte suprema de justicia) en el caso de que se avinieran a colaborar con la tiranía. Por esta razón se hicieron dos copias en piedra, que fueron expuestas públicamente para que todo el mundo conociera el decreto y se garantizara su cumplimiento. La localización exacta de ambas copias viene especificada en el texto: una en la entrada del Bouleuterion (sede del consejo de la ciudad) y otra en la Ekklesía (la asamblea de ciudadanos). A pesar de ello, la conquista macedonia de Atenas se produjo finalmente en el año 332 a. C y el sistema político ateniense desapareció. Como consecuencia de ello las estelas fueron demolidas; una de ellas fue abandonada como escombro en el área de la Stoa de Átalo, hasta su descubrimiento en el siglo XX.
La trascripción del texto es la siguiente:  

«Bajo la jefatura de Frínico, durante el noveno gobierno de Leontis, para quien Cairestratos, hijo de Ameinias de Acarnas, actuó como secretario, Menestrato de Aixone planteó una cuestión para votar; Eucrates, hijo de Aristodimos de Pireo, hizo la moción. Que sea resuelta con la buena fortuna del pueblo de Atenas por los Nomothetai [legisladores].  
Si alguien se sublevara en contra del pueblo con el fin de establecer la tiranía o derrocar la democracia en Atenas, cualquiera que le dé muerte por estas causas quedará exento de culpa. No se permitirá a ninguno de los Consejeros del Areópago acudir al Areópago o tomar asiento en el Consejo o deliberar sobre ninguna cosa, si el pueblo o la democracia en Atenas han sido derrocados. Si en estas circunstancias alguno de los consejeros acude al Areópago o toma asiento en el Consejo o delibera sobre alguna cosa, tanto él como su progenie serán desprovistos de sus derechos civiles y sus propiedades serán confiscadas y un décimo de las mismas entregadas a la diosa Atenea.
El secretario del Consejo inscribirá esta ley sobre dos estelas de piedra y pondrá una de ellas junto a la entrada del Areópago, la entrada que está cerca del sitio por donde se accede al Bouleuterion, y la otra en la Ekklesía. Para hacer la inscripción de las estelas el tesorero proveerá 20 dracmas del dinero sobrante del pueblo, de acuerdo con la legislación».


Teniendo en cuenta lo expuesto, no sería lógico que el bajorrelieve mostrase la coronación de un rey. Por el contrario, la interpretación ha de hacerse en clave figurada. Así que el hombre sentado es Demos, el Pueblo, y la mujer es una personificación de la Democracia. El relieve pretende así ejemplificar y enfatizar el sentido del texto legislativo. Constituye una representación de la ciudadanía de Atenas honrada por la Democracia. Mediante el gesto de la coronación, la Democracia está dignificando la libertad del Pueblo ateniense, mientras que éste levanta su brazo izquierdo hacia la mujer, estableciéndose una especie de conexión ritual entre ambos. Los principios éticos y los hábitos sociales que sostuvieron la práctica de la democracia en Atenas quedan así expresados en una síntesis visual muy aleccionadora para todos los griegos.


MÁS INFORMACIÓN:
http://www.agathe.gr/democracy/marble_stele.html


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